Al traducir un documento a otro idioma, el texto suele ser más largo o más corto. Una diferencia en el número de palabras que es evidente en el caso del inglés y del español. Pero, ¿por qué sucede?

Los textos en español son más largos que en inglés. La longitud es evidente al hacerse la traducción. Por ejemplo, un documento de 300 palabras escrito en lengua inglesa llega a tener entre 350 y 400 palabras en español tras ser traducido. Una diferencia en el número de términos que no es casual y que también se produce en otras lenguas. Y, ¿por qué sucede? La clave está en la rapidez con la que se hablan los idiomas y en su densidad gramatical.

Este es el resultado de una investigación llevada a cabo en la Universidad de Lyon, que se centró en evaluar la velocidad con la que se hablan varios de los idiomas más importantes en el mundo. Un proceso para el que hablantes nativos de cada una de las lenguas tuvieron que leer un texto idéntico que fue traducido.

Con estas pruebas, los investigadores pudieron contar cuántas sílabas había en la grabación para cada idioma, dividiendo posteriormente ese número por el tiempo total grabado. El resultado de esta operación mostró la velocidad de las sílabas por segundo que se hablaban en cada uno de los idiomas.

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