Empresa Familiarmente Responsable: las personas, en el centro de todo

Conciliar, cuidar y crecer

En Tame Centro de Formación Profesional creemos que el bienestar de las personas es la base de una organización excelente. Por ello, contamos con la acreditación de Empresa Familiarmente Responsable, un reconocimiento que certifica nuestro compromiso con la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, la igualdad de oportunidades y la creación de un entorno de trabajo saludable y sostenible.

La certificación reconoce a aquellas organizaciones que integran políticas y medidas que favorecen el equilibrio entre la vida profesional y personal, impulsando una cultura basada en la confianza, la flexibilidad y el respeto.

Porque sabemos que cuando las personas pueden conciliar, trabajan, aprenden y crecen en mejores condiciones.


¿Qué significa ser una Empresa Familiarmente Responsable?

Ser una Empresa Familiarmente Responsable supone adoptar un modelo de gestión que sitúa a las personas en el centro de la organización.

En Tame trabajamos para crear un entorno en el que el desarrollo profesional sea compatible con la vida familiar y personal, promoviendo medidas que favorecen:

  • La conciliación de la vida laboral, personal y familiar.
  • La igualdad de oportunidades y la no discriminación.
  • La flexibilidad y la corresponsabilidad.
  • El bienestar físico, emocional y social de las personas.
  • Un clima laboral basado en el respeto, la confianza y la colaboración.
  • La atracción, motivación y fidelización del talento.

Esta forma de gestionar fortalece nuestra organización y contribuye a ofrecer un mejor servicio a quienes confían en nosotros.


¿Qué aporta a nuestro alumnado?

El compromiso con la conciliación y el bienestar también repercute en la calidad de la formación.

Nuestro alumnado se beneficia de un centro que:

  • Promueve una cultura basada en el respeto y las personas.
  • Ofrece una atención cercana y comprometida.
  • Favorece un entorno educativo positivo e inclusivo.
  • Cuenta con un equipo profesional motivado y comprometido con la excelencia.
  • Transmite valores como la corresponsabilidad, la igualdad y el equilibrio entre la vida profesional y personal.

Aprender en un entorno humano y saludable favorece una experiencia educativa más enriquecedora y de mayor calidad.


¿Qué aporta a las empresas colaboradoras?

Las empresas que colaboran con Tame encuentran un centro que comparte una visión moderna y responsable de la gestión de las personas.

Nuestra acreditación como Empresa Familiarmente Responsable supone:

  • Colaborar con una organización comprometida con el bienestar de su equipo.
  • Compartir valores relacionados con la responsabilidad social y la sostenibilidad.
  • Potenciar una cultura organizativa basada en la confianza y el compromiso.
  • Impulsar modelos de trabajo que mejoran la motivación, la productividad y la calidad del servicio.

Cada vez más organizaciones consideran la conciliación un factor estratégico para atraer talento y mejorar su competitividad. En Tame compartimos plenamente esa visión.


Un compromiso con las personas y con la sociedad

La acreditación EFR refleja nuestra voluntad de contribuir a una sociedad más equilibrada, inclusiva y sostenible.

Entendemos que la excelencia no solo depende de los procesos o de los resultados, sino también de la manera en que cuidamos de las personas que forman parte de nuestra comunidad educativa.

Por ello, impulsamos una cultura basada en:

  • El respeto y la igualdad.
  • La conciliación y la corresponsabilidad.
  • El bienestar y la salud de las personas.
  • La flexibilidad y la confianza.
  • La mejora continua de nuestro entorno laboral y educativo.

Una organización que cuida de las personas

En Tame Centro de Formación Profesional, la acreditación Empresa Familiarmente Responsable (EFR) es mucho más que un reconocimiento: es la expresión de nuestra forma de entender la gestión y de nuestro compromiso con quienes hacen posible nuestro proyecto.

Creemos que las mejores organizaciones son aquellas que ayudan a las personas a desarrollarse profesionalmente sin renunciar a su vida personal y familiar. Ese equilibrio genera equipos más comprometidos, estudiantes mejor atendidos y relaciones más sólidas con las empresas colaboradoras.

Porque cuando una organización cuida de las personas, las personas ofrecen lo mejor de sí mismas. Y esa es la mejor garantía de calidad y excelencia.